Google ha invertido más de 10 millones de dólares. Se trata de un sistema para obtener electricidad a partir del calor que existe en el interior de nuestro planeta pero utilizando el sistema geotérmico que usa el agua que es tan vital y cada ves más escasa para nosotros.
Google ha invertido 10 millones de dólares en la tecnología de los Sistemas Geotérmicos. La principal características de estos sistemas es que basan su funcionamiento en el calor natural del interior del planeta.
La energía geotérmica es un tema completamente diferente. Pero resulta muy difícil para la mayoría de nosotros descubrir una central geotérmica y vapor surgiendo solo. Entonces, ¿por qué Google apuesta a una forma de generación de electricidad tan poco frecuente?
En general, los sistemas geotérmicos tradicionales aprovechan el calor de la Tierra, Recordemos que a medida que descendemos hacia el interior de nuestro planeta, la temperatura va en aumento. A suficiente profundidad, el agua se transforma en vapor. Este vapor puede manifestarse en forma de géiseres naturales o, mediante las instalaciones adecuadas, ser aprovechado para la generación de electricidad.
Pero Google no va a quedarse esperando a que el vapor surja de la tierra de forma natural e impredecible. Lo que hace EGS es inyectar agua a alta presión en el subsuelo, a través de pozos, para que llegue a las zonas de fractura donde la temperatura de las rocas es muy elevada. Allí, el agua se convierte en vapor que vuelve a la superficie por otros conductos, donde activa las turbinas.
Muchos se preguntarán si utilizar agua de esta forma no es antiecológico! Porsupuesto que lo es!!!. Por supuesto, Google debería asumir un compromiso de que no se contamine la cada vez más escasa agua potable de nuestro planeta.

Algunos países vienen diseñando proyectos de suministro eléctrico desarrollando energía geomagmática. Básicamente consiste en la extraer el calor desde la profundidad de la tierra para activar una turbina que genera electricidad.
Las ventajas de esta tecnología es que no genera polución, no requiere mantenimiento ni consume recursos naturales. Además, es el más barato que existe y trabaja los 365 días al año. Es por tal motivo que en Chile, apuntan a utilizar energía magmática para hacer funcionar el sistema ferroviario, como también Aruba, República Dominicana, Colombia, Venezuela y otros. En Europa buscan convertirla en una opción para suministrar de energía a los nuevos autos eléctricos que están saliendo al mercado. Proyecto similar estudian en Estados Unidos. Además, están desarrollando iniciativas en distintos pozos petroleros, que ya están caducados, para ser reutilizados con esta tecnología. También han despertado el interés de varios hospitales que están en zonas donde hay muchos apagones y que necesitan tener energía asegurada.
La implementación de estos proyectos ayudará a evitar los graves daños al medioambiente que causan los combustibles fósiles. El sistema es operado por computadores, la información se recopila a través de satélites. En caso de problemas se puede resolver todo con un software especial.
Para quienes estudian Ingeniería, tengan en cuenta que la tecnología permitirá descubrir nuevas formas de generar energía y mejorar la vida de la sociedad. (foto: portal.educ.ar)
Con la cordial visita de los representantes de Power Tube Mercosur Pedro Cornejo y su hijo Rodrigo a nuestra ciudad espacial, acompañado además del representante de Power Tube Energy para la comunidad Andina y el Caribe José Luis Alvarado y el CTO de Power Tube Inc. Doyle Brewington.
La producción de energía, incluida la procedente de fuentes renovables, no está exenta de ciertas consecuencias potencialmente peligrosas para la conservación de la naturaleza, por lo que existe la necesidad de equilibrar los riesgos y los beneficios y minimizar cualquier efecto medioambiental adverso. Las colisiones, las molestias que ocasionan los aerogeneradores, las barreras que impiden la movilidad y la destrucción de hábitat son para SEO/BirdLife los principales efectos negativos de los parques eólicos sobre las aves.

Numerosos estudios indican que los principales efectos negativos de los parques eólicos sobre las aves son las colisiones con las aspas en movimiento, con la torre o con las infraestructuras asociadas, como las líneas eléctricas de evacuación, son causas de mortalidad directa. Por su parte los rotores pueden causar lesiones debidas a las turbulencias que producen. Por otra parte, los aerogeneradores suponen unas molestias que comportan que las aves los eviten e incluso pueden provocar que eludan utilizar toda la zona ocupada por el parque eólico.
Si las aves son desplazadas de sus hábitats preferentes por esta causa y son incapaces de encontrar lugares alternativos, puede disminuir su éxito reproductor y su supervivencia. Además, los parques eólicos suponen una barrera para la movilidad de las aves, ya que fragmentan la conexión entre las áreas de alimentación, invernada, cría y muda. Los rodeos necesarios para esquivar los parques eólicos provocan un mayor gasto energético que puede llegar a mermar su estado físico.
Este tipo de efecto puede darse tanto en el caso de un gran parque eólico lineal como por el efecto acumulativo de varios parques. Por último, la instalación de aerogeneradores e infraestructuras asociadas, como por ejemplo las líneas eléctricas de evacuación y los caminos de acceso, comporta transformación o pérdida de hábitat. Parques eólicos fuera de espacios protegidos En opinión de SEO/BirdLife debe evitarse, aplicando el Principio de Precaución, la ubicación de parques eólicos en Zonas de Especial Protección para las Aves (ZEPA) y Áreas Importantes para las Aves (IBA), espacios declarados o propuestos de la Red Natura 2000 y espacios naturales protegidos.
Además, se evitará su colocación en otros espacios importantes para aves con un estado de conservación desfavorable en Europa. Así como en lugares situados a lo largo de las principales rutas y pasos migratorios, donde se concentran un gran número de aves, como por ejemplo los pasos de montaña o el Estrecho de Gibraltar. A esto hay que añadir los hábitats en los que se conoce que la instalación de un parque eólico conlleva un alto riesgo de colisión para las aves (lo que debe ser evaluado en cada caso concreto a través de un análisis de riesgos). Los humedales y las cumbres de montaña son ejemplos de estas localizaciones especialmente críticas.

Administraciones e industria eólica
Cada administración, nacional, regional y local, debería llevar a cabo una Evaluación Ambiental Estratégica (EAE) de todos los planes y programas de implantación de energía eólica que potencialmente puedan producir efectos ambientales significativos ya sean terrestres, costeros o marinos. En opinión de SEO/BirdLife las administraciones públicas y la propia industria eólica, deben hacerse cargo de financiar investigaciones y seguimientos rigurosos e independientes, consultando con los expertos, para mejorar el conocimiento de los impactos de las instalaciones eólicas sobre la conservación de la naturaleza.
Se prestará una especial atención a los parques eólicos marinos y a las rutas migratorias siguiendo un proceso interactivo de información a los responsables de las tomas de decisiones y se identificarán las localizaciones y el diseño más adecuados para los parques eólicos. Los resultados de estas investigaciones deberían ser publicados en revistas científicas internacionales, incluyendo un resumen, preferiblemente en inglés, para asegurar su máxima difusión.
La Comisión Europea o el Consejo de Europa deberían asegurar un fácil acceso a los resultados, por ejemplo a través de una página web. Parques eólicos marinos Aunque en diferentes puntos del presente posicionamiento se hace referencia a los parques eólicos marinos, SEO/BirdLife cree conveniente hacer hincapié sobre los mismos, ya que aunque en el momento de la adopción del presente documento de posición no existen parques eólicos marinos autorizados, ya se han presentado varios proyectos. Sin embargo, aún no ha sido declarada la Red Natura 2000 en el medio marino y existen grandes carencias de conocimiento sobre los posibles impactos que se pueden producir por estos desarrollos. Además hay que tener en cuenta que más del 60% de las especies de aves marinas que se reproducen en España se encuentran amenazadas.
Por otro lado, SEO/BirdLife ha desarrollado un manual que incorpora las directrices para la evaluación del impacto de los paques eólicos en aves y murciélagos.
Para desarrollar esta energía, se requiere obtener calor de la profundidad de la Tierra, aunque a diferencia de la geotermia, ésta no utiliza agua. Su creador, Doyle Brewington, cuenta sus detalles…
Patricia Zvaighaft
Santiago. ¿Se imagina conectar a Chile a través de una red ferroviaria que funcione a base de energía renovable? Un medio de transporte que recorra los más de 4.200 kilómetros de extensión del país, pero que no contribuya con el cambio climático y sea amigable con el medioambiente. Un sistema que no esté a merced de los altos precios de la energía y los vaivenes del petróleo. Un proyecto que podría ser realidad, si avanza la propuesta que estudia Power Tube Mercosur.
La compañía, un joint venture con la firma estadounidense Power Tube International, pidió hace unos meses a la Empresa Ferrocarriles del Estado (EFE) de Chile todos los antecedentes para dimensionar un eventual proyecto de suministro eléctrico. ¿Cuál es la clave? El desarrollo de la energía geomagmática que, básicamente, consiste en la captura y levantamiento del calor de la profundidad de la tierra, para activar una turbina que genera electricidad.
El sistema desarrollado por Doyle Brewington, fundador de la firma, está basado en un tubo de potencia (Power Tube) de 60 metros de longitud y 1,20 metros de diámetro, que se encuentra enterrado bajo tierra, conectado a un generador de electricidad.
De visita por Chile, Brewington destacó las ventajas de esta tecnología: no genera polución, no consume hidrocarburos, no requiere mantenimiento, no consume recursos naturales, tiene bajo costo, la instalación es muy rápida y trabaja los 365 días al año. “Es un sistema muy competitivo y el más barato que existe”, aseguró en entrevista con AméricaEconomía.com.
El comienzo de la historia. Como buen creador, Brewington explicó que la tecnología original existe hace más de 150 años, y comenzó con lo que es la geotermia, sin embargo, él hizo algunas variaciones, y a diferencia de ese tipo de energía, la geomagmática no requiere la utilización de agua. “Esto es una de las cosas más fundamentales, considerando la importancia de este recurso, que debemos dejarlo para lo que realmente se requiere”, dijo.
En términos simples, los sistemas geotermáticos requieren de dos tubos, uno por el que se inyecta el agua, que al hacer contacto con el calor de la Tierra se transforma en vapor, y que sube por otro tubo a través del cual se activa una turbina que genera electricidad. En el caso de los geomagmáticos, por el mismo tubo se inyectan gases inocuos que activan una turbina que genera electricidad.

Entre 2000 y 2002, comenzaron a trabajar en los prototipos preliminares. Las primeras pruebas las realizaron en Costa Rica, pero el proceso terminó siendo muy costoso, debido a fallas con unas piezas que debieron exportarse nuevamente desde Estados Unidos, lo que hizo que el proyecto alcanzara los US$6 millones. “Fue un desastre, pero aprendimos mucho”, recordó el experto.
Después de esa mala experiencia, consiguieron arrendar un silo en territorio estadounidense, que había sido construido en la década de los 60, durante la Guerra Fría, y diseñado para la caída de bombas atómicas. Allí habilitaron la infraestructura para imitar el calor que produciría la roca caliente.
Ayuda en el camino. Los estudios comenzaron financiados por inversionistas que tenían pozos petroleros que estaban obsoletos, sin embargo, después de la crisis de Wall Street muchos se retiraron porque se quedaron sin dinero. A eso se sumó que el silo donde trabajaban sufrió una inundación. Sin dinero y sin lugar, Brewington se dedicó a analizar los cambios al prototipo.
En eso estaba trabajando cuando un día se topó con un oficial militar de una base cercana, el que tenía serios problemas de abastecimiento de energía. “Fue pura casualidad. Me preguntó qué estaba haciendo, le expliqué y me llevó hasta su edificio”, contó. Al rato, estaba con dos generales más y conectado con el Pentágono explicándoles cómo funcionaba el sistema.
Como la base tenía serios problemas para operar, comenzaron a trabajar conjuntamente para la implementación de la tecnología power tube en las instalaciones. Para ello, le facilitaron otro silo donde comenzar a desarrollar el nuevo prototipo.
Actualmente, el modelo Argus se está montando en un silo de la Base Altus, en el estado de Oklahoma, Estados Unidos, y para agosto prevén tener operativo el primer prototipo. “Vamos en camino a certificar el primero modelo primario, y la certificación va a venir del lado civil y militar”, adelantó el experto.
Pero no sólo eso, en el camino se encontró con una compañía inglesa que tenía una fábrica en Texas, la que tuvo problemas financieros con su firma matriz, por lo que iban a cerrar y despedir a 2.500 personas. “Nos contactamos con ellos y nos asociamos”, contó. Ahora, allí se montarán los power tube: “Lo bueno de la planta es que ya tenía técnicos muy preparados, así que sólo hubo que orientarlos en cosas más específicas”, resaltó.
La planta de producción está ubicada en Sealy, Texas, a 80 millas de Houston y tiene capacidad para construir anualmente 1.000 unidades de power tube de 10 megavatios, 1.100 unidades de 5 megavatios y 1.200 unidades de 1 megavatios, en tres líneas de producción paralelas.
Dinero versus visión. A la fecha, ya tienen nueve joint ventures en operación: tres en América Latina, agrupados en Centroamérica, la región Andina y Mercosur; dos en Estados Unidos, uno en Canadá y el resto en Europa. Además, hay otro diez en camino.
Según explicó Pedro Cornejo, gerente técnico de Power Tube Mercosur, para Doyle Brewington lo más importante es que quienes entren al negocio tengan la misma visión que él tiene del mundo. “Él no hace negocios con empresas, hace negocio con personas”, explica, por lo que antes de cerrar los acuerdos analiza muy bien quiénes están detrás de los números.
Tan así, que durante un tiempo tuvo interesados a importantes inversionistas internacionales, principalmente a una compañía del gobierno japonés que le ofrecía US$85 millones y construir una planta allá. “Me invitaron a Tokio con mi mujer y nos atendieron con muchos lujos, con el objeto de cerrar el trato. Sin embargo, estando allá me di cuenta de que eran los mismos que financiaban la caza de ballenas, y decidí irme”, aseguró Brewington.
“No quiero trabajar con gente que no piense igual que yo”, sostiene. “Yo apoyo a las ONG que están en contra de esas prácticas, entonces, no podía hacer negocios con ellos. Le explique a mi gente y afortunadamente entendieron”. En esa línea, asegura que él está trabajando para ayudar al mundo.
Las ventajas. Para Brewington, la implementación de los power tube puede ayudar a evitar los graves daños al medioambiente que causan los combustibles fósiles. Si se compara un power tube de 10 MW de potencia, con otra fuente de energía que utiliza hidrocarburos para producir los mismos 10MW, el power tube en un año evita 400 toneladas de polución atmosférica y ahorra el equivalente de 1 millón de galones de combustible, o el equivalente a 1.240 toneladas de carbó.

Además, la superficie que ocupa una planta geomagmática es menor que el de otra planta, por lo que el impacto visual es menor. Una vez hecha la perforación, la instalación sólo tarda 90 días, además, en la industria petrolera ya existe la tecnología necesaria para perforar las zonas.
El sistema es operado por computadores, ya que la información se recopila a través de satélites que envían la información a un centro, donde en caso de problemas se puede resolver todo computacionalmente, a través de un software desarrollado especialmente para ello. De todos modos, se capacita al personal preparado para resolver percances en cada zona.
Brewington destaca que cada power tube tiene garantizado su funcionamiento bajo tierra durante cinco años, sin necesidad de mantenimiento. Después de eso, se saca, se reemplaza la pieza con los avances que se hayan hecho, se lleva la pieza antigua, se actualiza y se reutiliza en otra parte.
Asimismo, agregó que los costos operativos para generación eléctrica compiten muy bien, incluso con el carbón, lo más barato, y aseguró que la energía geomagmática tiene 99% de eficiencia. La implementación del tubo y la cabina posee un costo inferior a US$1 millón y pueden instalarse cuántos se requieran.
Cartera de proyectos. El power tube fue diseñado inicialmente para los países que están en la línea de fuego, la zona del planeta más caliente, en la que se encuentran cerca de 135 países. Siendo la energía geomagmática una de la más abundantes en el mundo, en Chile es especialmente óptima, ya que el país está ubicado en el ‘Cinturón de fuego del Pacífico’, por lo que cuenta en todo su territorio con esta fuente de calor para generar electricidad.
Es por ello que el proyecto que estudian presentar a EFE contempla la división de distintos tramos ferroviarios, en torno a los 100 ó 120 kilómetros cada uno, donde cada segmento podría estar abastecido por un power tube de 10 megavatios, y con la seguridad de que si uno de los segmentos falla puede ser abastecido por el tramo vecino.
En su paso por Chile, Brewington también se reunió con autoridades gubernamentales y mineras, y destacó que considerando la escasez de agua de la zona norte del país, además de los altos costos de los combustibles fósiles, los power tube podrían ser un aporte importante para las empresas cupríferas. Además, según adelantó Cornejo, están analizando proyectos en Isla de Pascua y Juan Fernández, donde podrían estar implementando este tipo de energía el próximo año.
Pero no es sólo Chile. Brewington aseguró “que está cubierto todo lo que es Latinoamérica, incluso el Caribe. En Perú, estamos trabajando con la minería, que están buscando ser competitivos”. En Colombia, hay acuerdos con distintos municipios para la instalación de esta tecnología en zonas que las guerrilla vuela las líneas de transmisión y asaltan los camiones que llevan combustible.
En Europa, buscan convertirse en una opción para suministrar de energía a los nuevos autos eléctricos que están saliendo al mercado. Proyecto similar estudian en Estados Unidos, además están desarrollando iniciativas en distintos pozos petroleros que ya están caducados y podrían ser reutilizados con esta tecnología. Así como también han despertado el interés de varios hospitales, que están en zonas donde hay muchos apagones y que necesitan tener energía asegurada.
Pese a todos los proyectos en carpeta, durante este año sólo se fabricarán unidades para la Fuerza Aérea de Estados Unidos. Pero ya a partir de 2011 serán despachados los modelos comerciales. Toda una tarea pendiente por delante.
It seems BP has done another fould deed.
They did not listen to the experts who told them that the Alaska Pipeline they were responsible for was going to leak and should have maintenance made, until finally it began to leak and there were tens of thousands of barrels of oil that drenched the land, then the fire and explosion of their refinery here in Houston that killed 15 people.
Investigators stated it was due o bad maintenece and now this. Profit over security. I nominate them as the #1 polluter of the planet, I can’t immagine the travesty and death toll to the ecosystem and marine life in the Gulf of México.
The oil is spewing at over 43,000 barrels a day. For me it is very sad to see his happening and it appears no one really giving a damn.
You may have heard the news in the last two days about the Deepwater Horizon drilling rig which caught fire, burned for two days, then sank in 5,000 ft of water in the Gulf of Mexico. There are still 11 men missing, and they are not expected to be found.
The rig belongs to Transocean, the world’s biggest offshore drilling contractor. The rig was originally contracted through the year 2013 to BP and was working on BP’s Macondo exploration well when the fire broke out.
The rig costs about $500,000 per day to contract. The full drilling spread, with helicopters and support vessels and other services, will cost closer to $1,000,000 per day to operate in the course of drilling for oil and gas. The rig cost about $350,000,000 to build in 2001 and would cost at least double that to replace today.

The rig represents the cutting edge of drilling technology. It is a floating rig, capable of working in up to 10,000 ft water depth. The rig is not moored; It does not use anchors because it would be too costly and too heavy to suspend this mooring load from the floating
structure. Rather, a triply-redundant computer system uses satellite positioning to control powerful thrusters that keep the rig on station within a few feet of its intended location, at all times. This is called Dynamic Positioning.
The rig had apparently just finished cementing steel casing in place at depths exceeding 18,000 ft. The next operation was to suspend the well so that the rig could move to its next drilling location, the idea being that a rig would return to this well later in order to complete the work necessary to bring the well into production.
It is thought that somehow formation fluids – oil /gas – got into the wellbore and were undetected until it was too late to take action. With a floating drilling rig setup, because it moves with the waves, currents, and winds, all of the main pressure control equipment sits on the seabed – the uppermost unmoving point in the well.
This pressure control equipment – the Blowout Preventers, or ‘BOP’s” as they’re called, are controlled with redundant systems from the rig. In the event of a serious emergency, there are multiple Panic Buttons to hit, and even fail-safe Deadman systems that should be automatically engaged when something of this proportion breaks out.
None of them were aparently activated, suggesting that the blowout was especially swift to escalate at the surface. The flames were visible up to about 35 miles away. Not the glow – the flames. They were 200 – 300 ft high.

All of this will be investigated and it will be some months before all of the particulars are known. For now, it is enough to say that this marvel of modern technology, which had been operating with an excellent safety record, has burned up and sunk taking souls with it.
The well still is apparently flowing oil, which is appearing at the surface as a slick. They have been working with remotely operated vehicles, or ROV’s which are essentially tethered miniature submarines with manipulator arms and other equipment that can perform work
underwater while the operator sits on a vessel. These are what were used to explore the Titanic, among other things.
Every floating rig has one on board and they are in constant use. In this case, they are deploying ROV’s from dedicated service vessels. They have been trying to close the well in using a specialized port on the BOP’s and a pumping arrangement on their ROV’s. They have been unsuccessful so far. Specialized pollution control vessels have been scrambled to start working the spill, skimming the oil up.

In the coming weeks they will move in at least one other rig to drill a fresh well that will intersect the blowing one at its pay zone. They will use technology that is capable of drilling from a floating rig, over 3 miles deep to an exact specific point in the earth – with a target radius of just a few feet plus or minus.
Once they intersect their target, a heavy fluid will be pumped that exceeds the formation’s pressure, thus causing the flow to cease and rendering the well safe at last. It will take at least a couple of months to get this done, bringing all available technology to bear. It will be an ecological disaster if the well flows all of the while; Optimistically, it could bridge off downhole.

It’s a sad day when something like this happens to any rig, but even more so when it happens to something on the cutting edge of our capabilities. The photos that follow show the progression of events over the 36 hours from catching fire to sinking.

Gracias a Nestor Galina por la fotografía
A pesar de la imposibilidad que tenemos de saber cuánto petróleo queda en el mundo, hasta los estudios más optimistas revelan que a mediados de siglo ya se habrá extraído todo el humanamente extraíble. A pesar de esto, el problema principal – y probablemente apocalíptico, es más que su inevitable agotamiento, lo complicado (y costoso) que se vuelve día a día su extracción.
Ya en el año 2000, cuando el señor Sadad Al Husseini (ojo, no Sadam Hussein) pronosticó el estancamiento de la producción de crudo para el año 2004, existían teorías que describían las posibles complicaciones existentes para extraer petróleo en un futuro próximo, aunque estas se contraponían y poco ruido hacían frente a las visiones más optimistas que afirman que aún queda mucho crudo por explotar y por descubrir. La gran gracia de este tipo, era el nivel de profundidad de su investigación; basado en datos de los 250 yacimientos más importantes del universo y en la velocidad y cantidad que estos producían. (No como otros chantas, que pescaban dos o tres yacimientos y ya los tenías exponiendo en casa piedra)
Para suerte de los menos fatalistas, cada vez que alguna investigación afirmaba el inminente fin del petróleo, algún yacimiento nuevo (aunque chico casi siempre) era descubierto o se creaban nuevas formas de extracción que permitían incrementar nuevamente la producción.
El asunto, es que la creciente demanda de los chinos (o asiáticos mejor dicho, porque los japos están cortados con la misma tijera) y el precio de los verdes cada vez más bajo, ayuda a que estos diabólicos tipos revaliden sus teorías una y otra vez. De hecho, muchos afirman que nuestra demanda de petróleo disminuirá antes que nos quedemos sin él e insisten en decir que el petróleo está tan pero tan caro, no porque cueste producirlo ni porque se acabe, sino que porque los asiáticos lo piden como pan caliente, y porque el dólar vale menos que un italiano gigante.
Ahora, ¿cuál es e problema con todo esto?, ¿cuál es el galleteo detrás de eshtosh shuper analishtas diabólicos?.
El problema en verdad surge cuando analizas los números y predicciones de Husseini, te das cuenta que alcanzamos nuestra produccón máxima global, ya que este compadre afirmó que cuando la producción de petróleo se estabilizase en 90 millones de barriles diarios (la producción que alcanzamos y mantenemos hace algún tiempo) significaba que en verdad habíamos alcanzado la producción máxima a nivel global.

Fotografíado por “JaulaDeArdilla“
El asunto este tan númerico se pone apocalíptico cuando vez que estudios más recientes, dicen que nuestra demanda por petróleo – al ritmo que vamos – aumentará a más de 110 millones de barriles diarios, antes del 2030. Esto último sería irrelevante, si no fuera porque los escenarios más alentadores; esos que nos contaban las investigaciones shuper confiables de los baqueros yankees, o los mafiosos sirios (todos dueños de yacimientos petroleros) pronosticaban una producción máxima – a nivel histórico y global obviamente – de 100 millones de barriles diarios.
Qué puedes hacer tú* (En caso de que hay algo que se pueda hacer)
Ahora es cuando la cosa se pone…digamos que “buena”.
Como reemplazo al petróleo, tenemos actualmente tres tipos de energías: la eléctrica, el gas natural y los biocombustibles. Cada uno con sus ventajas y desventajas obviamente, pero aún así, si analizamos cada una de estas alternativas, vemos que el futuro no es del todo alentador.
La energía eléctrica se requiere en altas cantidades para poder suplir de manera efectiva como combustible, además los autos que hasta el momentos implementan “dicha gracia”, están más cerca de ser un carrito de golf que una verdadera alternativa de transporte. Lo positivo es que al tratarse de tecnología en pañales, todavía tiene mucho, pero mucho que sorprendernos.
Si nos detenemos a mirar los biocombustibles, honestamente no sé por dónde empezar…
Sería aburrido describir en qué consiste este tipo de combustible, teniendo a la sexy wikipedia para hacerlo. Pero en sí, lo más relevante – o crítico mejor dicho- de este tipo de combustible, es que arrasa con nuestros árboles, para incrementar los terrenos cultivables, por tanto todo lo “bio” y eco friendly que pudiese tener (o parecer) , se va por un tubo. Ap…¿les mencioné que para cultivar combustibles biológicos, dejamos sin comer a los pobres africanos, y además se infectan nuestras tierras con fertilizantes toxicos y maquinaria que funciona a base de petróleo?. Creo que no, además este biocombustible sigue contaminando.
Por último, el gas natural podría parecer en primera instancia la alternativa más factible que tenemos actualmente.
Este se compone principalmente de gas metano – ese mismo que tienen tus pedos – y su extracción se hace actualmente al atrapar los gases liberados por la extracción de petróleo (plop!) o por la descomposición de basura orgánica. Este último punto me parece especialmente importante, ya que si lo pensamos, y aprovechásemos esas millonadas de basura sólida que producimos en el,mundo, generaríamos muchos metros cúbicos de biogás diario.
Y ya cerrando así abruptamente (porque es agotador seguir recolentando números que nadie lee), veo con alegría que hay cabros motivados, buscando formas para generar energía de manera sustentables como la compañía de Power Tube Energy con su energía Geomagmática que no emita ninguna contaminación, ni usa ningún hidrocarburo, o países como Israel que ya están armando redes de automóviles eléctricos
En realidad la decisión es de ustedes respecto de “cuál es su grano de arena” para esta situación. Por mi parte, comenzare a apoyar todo tipo de iniciativas que exijan la generación y construcción de plantas que aprovechen la biodegradación de nuestra basura y la generación eléctrica a base del calor de la Tierra (Geomagmática) ojo no geotérmica que usa agua.
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Cada vez son más graves las noticias sobre catástrofes climáticas en el mundo y los informes que emiten los organismos especializados presentan un panorama trágico. Al respecto vale preguntarnos ¿Qué estamos haciendo por nuestro planeta, “hogar” de la “humanidad”?
Por Germán Grosso Molina
Desastres climáticos
Los desastres y catástrofes climáticos que estamos viviendo en el mundo son cada vez peores por varios motivos, pero principalmente fruto de los desequilibrios que va produciendo el hombre por la mala utilización de las tecnologías que ha ido desarrollando. En éstos se produce la muerte de muchos seres humanos, mientras que los que sobreviven pierden todo su patrimonio (su hogar, sus herramientas de trabajo, etc.), los campos quedan inutilizados y las ciudades destruidas, lo cual crea un grave riesgo de sobrevivir en esas condiciones.
El reciente desastre vivido en Tartagal, Argentina, es una prueba de ello, pues está casi comprobado que este fenómeno es consecuencia del desmonte desmedido de los bosques como asimismo de la contaminación que produce la actividad minera no controlada debidamente, lo que ocasiona un cambio total de las condiciones naturales y modifican el ecosistema del lugar. No debemos olvidar tampoco la tragedia de Santa Fe, hace algunos años, en donde rebalsó el Río Paraná, arrasando la ciudad entera. Hace un par de semanas un gran aluvión afectó a un pequeño pueblo del norte de nuestra Provincia de San Juan, Jáchal, en donde muchos pobladores perdieron sus viviendas y tierras. En el resto de Sudamérica vemos que la Amazonía en Brasil (lo que afecta asimismo a Perú y Colombia) sufre de una acelerada transformación de sus ecosistemas y una marcada degradación, como lo ha dicho en un informe el Programa de la ONU para el Medio Ambiente (PNUMA).
Al respecto la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) subrayó la creciente importancia de los bosques sembrados para el suministro de madera y mitigar el cambio climático. Según un estudio del organismo, el potencial de la producción industrial maderera de estos bosques era de 1.200 millones de metros cúbicos en 2005, o el equivalente a dos tercios del total de la producción mundial de madera. “Estos bosques ayudan también a mitigar los efectos negativos del cambio climático al absorber más de un millón de toneladas de carbono al año”, agregó uno de los autores del estudio. En 2005, los bosques plantados representaban apenas el 7% de la superficie forestal mundial. Se espera que en las próximas décadas aumenten de forma significativa, tanto por su valor económico como ambiental.
Por otro lado vemos cómo contrariamente a lo ocurrido en el noroeste del país, en el centro-este durante este año hemos sufrido otro tristísimo fenómeno, como el de la sequía que ha afectado terriblemente la pampa húmeda. Las consecuencias al respecto serán gravísimas, pues las tierras han sufrido grandes deterioros y costará varios años recuperarlas y dejarlas aptas nuevamente para el cultivo. En el caso de la ganadería, se han perdido miles de cabezas de ganado, el cual para recuperarse, requerirá también del transcurso de varios años hasta que se produzcan nuevas generaciones de esos animales.
El río Paraná, orgullo nacional y fuente de vida de todo el litoral Argentino, ha presentado este año records históricos de altura, pues su caudal ha disminuido notablemente.
En el mundo, día a día vemos por TV los desastres que se van produciendo, dejando a poblaciones enteras sin hogar, sin trabajo y sin comida por mucho tiempo.
Los estudios más recientes han demostrado que los casquetes polares se están derritiendo a un ritmo más acelerado de lo que se pensaba como efecto del calentamiento global, según ha advertido la Organización Meteorológica Mundial (OMM). Según las observaciones registradas durante un periodo de dos años, este fenómeno ha ido cambiando la vida de la población de esas regiones, así como la de de las plantas y animales de esos ecosistemas. Los estudios, inscritos dentro del marco de actividades para conmemorar el Año Polar Internacional, indican que esta disminución de los hielos también aumenta la intensidad de las tormentas, pues los océanos controlan el clima de la Tierra y cualquier cambio en ellos tendrá un impacto climático y en la economía de ambos hemisferios, razón por la cual todo cambio en las zonas polares de los océanos es motivo de preocupación mundial. Además a medida que se van descubriendo las complejidades de los ecosistemas polares -sobre todo en el suelo del mar y bajo el hielo – se descubren cambios en la migración de especies animales que buscan las bajas temperaturas de las regiones polares.
Ante este panorama, la OMM recalcó la importancia de las regiones polares para el futuro del medio ambiente, del bienestar humano y del desarrollo sostenible e instó a realizar estudios más amplios que permitan el desarrollo de estrategias para combatir el derretimiento de los casquetes.

Estos son los problemas esenciales sobre los cuales deberían estar discutiendo los líderes mundiales. La crisis financiera es catastrófica, pero no deja de ser “solucionable”, pues éste es un sistema creado por el hombre, y si se dejan de lado mezquindades por parte de los poderosos grupos capitalistas, la solución se puede alcanzar. Pero el cuidado del planeta es fundamental. La naturaleza no perdona, y si se la destruye, no hay solución posterior posible.
En ese sentido hay que tomar conciencia de la responsabilidad ética y moral que para la humanidad entera, y principalmente para los gobiernos, significa el cuidado del planeta, de otro modo estamos condenando a la muerte, lo cual no es otra cosa que un “genocidio” a generaciones de seres humanos futuras que no tendrán otro lugar donde vivir, donde sacar agua potable para beber, sembrar alimentos, criar animales, etc.
Hacia un desarrollo sostenible
Desde hace más de dos décadas se viene formando mundialmente el concepto del Desarrollo sostenible, término aplicado al desarrollo económico y social que permite hacer frente a las necesidades del presente sin poner en peligro la capacidad de futuras generaciones para satisfacer sus propias necesidades. Según la ONU, “el desarrollo sostenible busca mejorar la calidad de vida de todas las personas del mundo sin aumentar el uso de los recursos naturales más allá de la capacidad de la Tierra” (Reporte de la Comisión de Brundtland, 1987).
Al respecto hay dos conceptos fundamentales en lo que se refiere al uso y gestión sostenibles de los recursos naturales del planeta. Primero, deben satisfacerse las necesidades básicas de la humanidad, comida, ropa, lugar donde vivir y trabajo. Esto implica prestar atención a las necesidades, en gran medida insatisfechas, de los pobres del mundo, ya que un mundo en el que la pobreza es endémica será siempre proclive a las catástrofes ecológicas y de todo tipo
En segundo lugar, los límites para el desarrollo no son absolutos, sino que vienen impuestos por el nivel tecnológico y de organización social, su impacto sobre los recursos del medio ambiente y la capacidad de la biosfera para absorber los efectos de la actividad humana. Es posible mejorar tanto la tecnología como la organización social para abrir paso a una nueva era de crecimiento económico sensible a las necesidades ambientales.
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Durante las décadas de 1970 y 1980 empezó a quedar cada vez más claro que los recursos naturales estaban dilapidándose en nombre del ‘desarrollo’. Se estaban produciendo cambios imprevistos en la atmósfera, los suelos, las aguas, entre las plantas y los animales, y en las relaciones entre todos ellos. La velocidad del cambio era tal que superaba la capacidad científica e institucional para ralentizar o invertir el sentido de sus causas y efectos. Estos grandes problemas ambientales incluyen:
1) el calentamiento global de la atmósfera (el efecto invernadero), debido a la emisión, por parte de la industria y la agricultura, de gases (sobre todo dióxido de carbono, metano, óxido nitroso y clorofluorocarbonos) que absorben la radiación de onda larga reflejada por la superficie de la Tierra;
2) el agotamiento de la capa de ozono de la estratosfera, escudo protector del planeta, por la acción de productos químicos basados en el cloro y el bromo, que permite una mayor penetración de rayos ultravioleta hasta su superficie;
3) la creciente contaminación del agua y los suelos por los vertidos y descargas de residuos industriales y agrícolas;
4) el agotamiento de la cubierta forestal (deforestación), especialmente en los trópicos, por la explotación para leña y la expansión de la agricultura;
5) la pérdida de especies, tanto silvestres como domesticadas, de plantas y animales por destrucción de hábitats naturales, la especialización agrícola y la creciente presión a la que se ven sometidas las pesquerías;
6) la degradación del suelo en los hábitats agrícolas y naturales, incluyendo la erosión, el encharcamiento y la salinización, que produce con el tiempo la pérdida de la capacidad productiva del suelo.
Al respecto, y en miras a comenzar a programar planes de prevención y cuidado del planeta, existen algunos avances. Un acontecimiento internacional significativo fue la Cumbre sobre la Tierra, celebrada en junio de 1992 en Río de Janeiro. Denominada Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Medio Ambiente y el Desarrollo, en ella estuvieron representados 178 gobiernos, incluidos 120 Jefes de Estado. Se trataba de encontrar modos de traducir las buenas intenciones en medidas concretas y de que los gobiernos firmaran acuerdos específicos para hacer frente a los grandes problemas ambientales y de desarrollo. Los resultados de la Cumbre incluyen convenciones globales sobre la biodiversidad y el clima, una Constitución de la Tierra de principios básicos, y un programa de acción, llamado Agenda 21, para poner en práctica estos principios.
Posteriormente se convocó a la Cumbre Mundial sobre Desarrollo Sostenible de las Naciones Unidas, en Johannesburgo, Sudáfrica, realizada durante el 2002, (también conocida como Río + 10). Ésta sirvió como repaso de los 10 años desde la implementación del Programa 21. También fue ocasión para adoptar nuevas metas y medidas para lograr renovar un compromiso global de desarrollo sostenible.
Para este año 2009, El Secretario General de las Naciones Unidas, Ban Ki-moon, anunció que convocará una reunión oficiosa de alto nivel que se celebrará en Nueva York el 24 de septiembre, durante el período de sesiones de la Asamblea General, para promover las deliberaciones sobre las posibles maneras de impulsar a la comunidad internacional a la negociación de un nuevo acuerdo mundial sobre el cambio climático en la próxima Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático, que se celebrará en Bali en diciembre.
Sin embargo, si bien estos avances han sido muy positivos, pues se ha ido desarrollando un marco jurídico internacional, y va surgiendo como una verdarea costumbre internacional (obligatoria para todos los estados) el deber de los estados de cumplir con estos objetivos, aún vemos que existen muchos obstáculos, principalmente impuestos por factores y grupos de poder económico que no están dispuestos a sacrificar fuentes de riqueza para paliar los riesgos ambientales.
Vimos el año pasado como hubieron manifestaciones multitudinarias en Europa al momento de las reuniones que llevó a cabo el G8 (que reúne a las principales potencias mundiales), y cómo estos reclamos no fueron ni siquiera atendidos ni escuchados por los jefes de estado y del gobierno, no hubo respuestas, a la vez que se vieron escenas terribles de represión en Alemania contra los grupos manifestantes. Estados Unidos no parece comprometido con la agenda que vienen proponiendo los foros y reuniones al respecto, y Obama, si bien parece despertar esperanzas, creo, y me animo a sostenerlo, su preocupación por generar energías alternativas recae más bien en el hecho de ver que es difícil lograr acuerdos con los países petroleros (Venezuela en América, los países árabes en Medio Oriente) que en una sincera preocupación por el medio ambiente.
No deja de ser interesante y de suma importancia lo que instituciones internacionales como la Iglesia Católica vienen realizando. El magisterio de Juan pablo II se encargó fervientemente de comenzar a concientizar a los líderes del mundo sobre la necesidad de tomar decisiones firmes y concretas al respecto. Así fue que él mismo advertía: El ser humano, llamado a cultivar y custodiar el jardín del mundo (cf. Gn 2, 15), tiene la responsabilidad específica de conservar el medio ambiente, no sólo por lo que atañe al presente, sino también con respecto a las futuras generaciones. El gran desafío ecológico encuentra en la Biblia un luminoso y fuerte fundamento espiritual y ético, para una solución que respete el gran bien de la vida, de toda vida… Ojalá que la humanidad del año 2000 se reconcilie con la creación y encuentre los caminos de un desarrollo armonioso y sostenible (ÁNGELUS, Les Combes (Valle de Aosta), Domingo 11 de julio de 1999).
Nunca perdió la oportunidad de hacerse oír ante los organismos especializados, enunciando que «La actividad económica no puede dejar de considerar el bien auténtico de toda la familia humana», recogiendo ideas que expuso en su encíclica «Centesimus annus», «La Iglesia, por su vocación», añade, está comprometida a «tutelar los derechos, especialmente cuando se trata de las personas más pobres e indefensas», «En el centro de toda acción productiva», insiste, debe ponerse a «la persona, gracias a estructuras y sistemas sociales y económicos que favorezcan efectivamente la justicia y la solidaridad» (Segundo Fórum Mundial Norte-Sur convocado por la Escuela de Ética y Economía en la Universidad Pontificia «Regina Apostolorum» de Roma).
A la vez Benedicto XVI ha dicho que «los conflictos por la supremacía económica y el acaparamiento de los recursos energéticos, hídricos y de las materias primas hacen difícil la labor de cuantos, en todo nivel, se esfuerzan por construir un mundo justo y solidario», y por eso «existe la necesidad de una esperanza mayor, que permita preferir el bien común de todos al lujo de pocos y a la miseria de muchos», y tal esperaza «sólo puede ser Dios».
Deber moral de “todos”
El cuidado de nuestro planeta, sus recursos naturales, la ecología y el correcto aprovechamiento de los recursos, es un deber moral de todos y atañe a cada uno de nosotros. En efecto a mayor grado de “poder” mayor responsabilidad de nuestra parte.
El sector empresario tiene por eso, una gran responsabilidad. ¿Las empresas serán cada vez más conscientes de las implicaciones que tienen sus actuaciones en el entorno en el que trabajan; en definitiva, de su responsabilidad social? La RSE (Responsabilidad Social Empresaria) ha ido ganado terreno poco a poco en el mundo de la empresa, al punto que no existe empresa multinacional que no tenga un departamento dedicado a esta tarea. Sin embargo, podemos afirmar que, salvo excepciones, este avance no ha venido acompañado de un verdadero cambio en la cultura de las organizaciones, sino que está asociado con las estrategias de marketing. Mucho de lo que se hace en materia de RSE está basado más en la búsqueda de construir una imagen positiva que en la convicción de “hacer el bien sin mirar a quien”.
Tal y como lo afirmó Kofi Annan (Secretario General de la ONU) en el Foro Económico Mundial en 2002: “Existen muchas maneras positivas para que las empresas creen diferencia en la vida de los pobres, no sólo a través de la filantropía, aunque ésta sea muy importante, promoviendo iniciativas que, a través del tiempo, ayuden a crear nuevos mercados“.
Las Naciones Unidas presentan el desarrollo sostenible como una nueva ética global, la escala de valores que guía las decisiones de los individuos, los países y las empresas. “…afirmamos los siguientes principios interdependientes como estándar común con el cual guiar y evaluar la conducta de todos los individuos, organizaciones, empresas, gobiernos e instituciones transnacionales para alcanzar una forma de vida sostenible” (Carta de la Tierra, preámbulo – Responsabilidad universal).
Como habitantes, como simples ciudadanos también debemos colaborar, en primer lugar haciendo oír nuestros reclamos a las autoridades, hacerles saber que eso es lo que nos interesa, pero además poniendo nuestro granito de arena ¿Cómo? Ahorrando energía, agua potable, combustible, organizándonos entre todos para evitar el uso desmesurado de los automóviles, por ejemplo, acudiendo al transporte público, a la bici, poniéndonos de acuerdo para acudir al trabajo; cuidando la basura, no generando cantidades irrazonables, tener cuidado con los deshechos tóxicos, por ejemplo las pilas, etc.
Finalizo haciendo hincapié en lo ya dicho: es un deber moral, lo cual involucra nuestra conciencia. Al respecto, para formarla y que actúe correctamente en nosotros, debemos informarnos de todos estos temas de manera responsable.
El planeta y el bienestar de nuestros hijos nos lo piden de esa manera.
Germán Grosso Molina
“El petróleo se agota rápido y además se encuentra en territorios hostiles al estilo de vida occidental”. En mayor o menor medida, éste es el espíritu del discurso que el bloque hegemónico ha impuesto como único. Y es en éste escenario que surge con fuerza el impulso al reemplazo de los combustibles fósiles (el carbón, el petróleo y el gas natural) por los denominados biocombustibles (de origen vivo, no mineral) para hacer que gran parte del mundo siga girando en el mismo sentido que los últimos cien años.
Pero ¿qué son específicamente los biocombustibles? Según leemos en Wikipedia, “el biocombustible es el término con el cual se denomina a cualquier tipo de combustible que derive de la biomasa – organismos recientemente vivos o sus desechos metabólicos, tales como el estiércol de la vaca”.
La humanidad ha usado este tipo de combustible desde sus albores. Pero es en los últimos tiempos que adquirieron mayor importancia. Y el motivo es el enunciado más arriba: la actual sociedad industrial se desarrolló sobre la matriz petrolera. El oro negro es tan indispensable hoy como el mismísimo sol. Si se acabase el petróleo mañana, pasado habríamos retrocedido a la edad de las cavernas (aunque con celulares e Internet).
Pero los hidrocarburos son un recurso no renovable. El petróleo y el gas natural tienen un horizonte de declive allí nomás en términos históricos, aunque no se sepa a ciencia cierta qué cantidad de estos recursos aún restan en el mundo, ni mucho menos cómo va a evolucionar el consumo de estos energéticos.
Además, como ya se ha expresado en anteriores artículos, el petróleo y el gas no se encuentran en los países donde más se los consume. Las reservas más importantes se hallan en Medio Oriente, en los alrededores del Mar Caspio y en Venezuela para ambos hidrocarburos. Ningún país desarrollado dispone de este recurso en magnitudes similares. Y el consumo mundial va a aumento debido a la expansión acelerada de China y en menor grado, de India.
El petróleo se acaba, las reservas se agotan y su consumo aumenta. ¿Qué hacer? Aquí viene la primera disyuntiva: se mantiene la misma matriz energética de raíz petrolera, o se busca una nueva matriz. Este es el verdadero e ineludible punto de inicio del debate y no otro.
La estrategia del uso de los biocombustibles busca, ergo, la conservación de la actual matriz energética, sólo que reemplazando la quema de combustibles fósiles por carburantes renovables, por provenir de la biomasa. Una vez desenmascarada la primera definición filosófica, veamos qué resultados y consecuencias ha provocado el uso y abuso de esta matriz.
El uso industrial del petróleo se inicia con el mismo comienzo del Siglo XX, quitándole el lugar central que ocupaba por entonces el carbón hasta convertirse en el rey de la centuria pasada a partir de la tercera década. La mayoría de los medios de transporte, gran parte de la energía eléctrica generada e incluso la industria plástica se mueve y existe gracias al petróleo. Este insumo, cuyo nombre significa “aceite de piedra”, es realmente central en nuestra civilización. En esta línea, habría que agregar que en los últimos años ha crecido la importancia del gas natural, primo hermano del líquido negro y compañero de yacimientos.
La quema de estos combustibles genera gases como el anhídrido carbónico (CO2), óxido de azufre (SO), óxidos nitrosos (NO) y partículas. El primero es el principal causante del efecto invernadero, y por ende, del aumento de la temperatura media en el planeta. Los otros gases provocan principalmente la precipitación de lluvia ácida y el smog citadino.
La quema de biocombustibles también generan emisiones de CO2, aunque se debe reconocer a su favor que la presencia de los otros elementos es menor o nula con respecto a los hidrocarburos. Pero los biocombustibles contaminan menos, pero contaminan. Por lo tanto, la definición de los mismos como combustibles ecológicos es falsa de falsedad absoluta.
¿De dónde se obtienen los biocombustibles? En primer lugar tenemos que aclarar que los dos combustibles de origen vegetal o animal más usados son el bioetanol y el biodiésel. El bioetanol o etanol a secas, es un alcohol que se obtiene de la fermentación de cultivos tales como la caña de azúcar, el maíz, la madera y los residuos agrícolas, y por su alto poder ignífugo es el reemplazante natural de la gasolina o nafta en los motores de ciclo Otto. Por su parte, el biodiésel se produce a partir aceites vegetales o grasas animales, y el resultado obtenido es una alternativa al gasóleo o gasoil para los motores de ciclo diésel.
Tanto el etanol como el biodiésel pueden utilizarse en forma pura tanto como mezclados con sus pares de origen fósil. El etanol “cortado” con la gasolina o nafta se conoce como gasohol o alconafta. Dos proporciones comunes en uso en la actualidad son una parte en diez (E10) o un 85 por ciento de etanol (E85). El biodiésel, por su parte, también puede cortarse con gasoil en porcentajes cercanos al diez por ciento promedios.
El etanol produce mayores gases contaminantes (CO2) que las naftas cuando son quemados, pero como proviene de un organismo vegetal que se nutre gracias a la fotosíntesis se arriba a la siguiente conclusión: durante su proceso de producción, esa planta absorbió CO2 de la atmósfera y liberó oxígeno, por lo que el efecto global sería neutro. Volveremos sobre esto.
Por su parte, la quema de biodiésel reduce las emisiones de CO2 entre un 25 y un 80 por ciento y las de partículas, y al no contener azufre, no favorece la generación del fenómeno conocido como lluvia ácida. También quedaría equilibrado el efecto de su quema por motivos análogos a los enunciados para el caso del etanol. Habría algunos inconvenientes por superar en su uso en motores, pero nada imposible para la industria automotriz.
La política de los combustibles biológicos busca mantener la matriz energética basada en la quema de hidrocarburos, esto ya quedó establecido. Ahora, la pregunta que sigue es ¿pueden los biocombustibles reemplazar totalmente al petróleo y al gas natural? La pregunta está bien formulada porque no olvidemos que, de triunfar este plan, la totalidad del combustible consumido tendrá que provenir de la producción agrícola.
La respuesta es uno un no rotundo. Para poder reemplazar completamente el consumo de hidrocarburos por combustibles biológicos no alcanzaría la superficie actualmente del planeta dedicada a la agricultura. La Unión Europea (UE) ha determinado que todos los combustibles sean cortados al diez por ciento con combustibles biológicos antes del 2010. Un estudio al respecto determinó que para cumplir esta meta, se tendría que destinar el 70 por ciento de la tierra cultivable de la UE.
Veamos el caso del etanol en Estados Unidos. Ese país es el mayor productor mundial de maíz, usado hasta hoy esencialmente como forrajera, alimentación humana y proveedora de aceite. A su vez, es el mayor exportador de este cereal. Pero esta situación está cambiando muy rápidamente debido a la iniciativa del presidente George Bush de utilizar como combustible el E10 (90 partes de nafta o gasolina y 10 por ciento de etanol) para los próximos años. La consecuencia primera fue la caída de la oferta mundial de maíz, y consecuentemente, la suba del precio mundial de este commoditie, que casi duplicó su precio desde la última campaña, el año pasado.
La situación es la misma para el biodiésel. Se puede destilar este biocombustible de cualquier planta que produzca aceite o de las grasas animales. La planta que más aceite entrega por superficie de terreno cultivada es la palma, y luego podemos mencionar al algodón, la soja, y otras oleaginosas. Según una información distribuida por el Grupo de Reflexión Rural (GRR), la UE, ante la imposibilidad de autoabastecerse de los cultivos para la producción de los biocombustibles, están estimulando a las naciones del sur (eufemismo por Tercer Mundo) a la producción de esas labranzas. “El gobierno holandés otorgó 700 millones de euros en subsidios a las compañías eléctricas para construir plantas de biocombustibles que queman aceite de palma de Indonesia. Ahora el gobierno ha declarado que se arrepiente de estos subsidios, por la gran destrucción de bosques y biodiversidad que ha provocado. El parlamento holandés esta ahora demandando medidas compensatorias para Indonesia”, cita textual de una información proporcionada por el GRR.
Es decir, el estímulo a la producción de los biocombustibles significa más deforestación, más modelo agroexportador, más monocultivo, más agronegocios y más efecto invernadero. Porque los cultivos van a producirse fuera de los países que más los requieran. Los medios del bloque hegemónico, y el propio bloque, quieren en este tema también convertirlo a una situación simple, mientras nuestra posición es que se trata de un tema complejo. Algo simple puede comparárselo a una operación matemática sencilla, mientras que algo complejo se asemeja a una ecuación.
Ninguno de estos interrogantes han sido respondidos: ¿se va avanzar sobre la superficie ya dedicada a la alimentación para producir biocombustibles? ¿O se va a producir sobre las selvas y demás reservas forestales? Países como Argentina, ¿van a acentuar la producción de soja? ¿Se va a desmalezar la Amazonía para producir caña de azúcar? Las selvas del sudeste de Asia y del Sur de Africa ¿van a dar paso a la palma productora de aceite? ¿Todo esto no va a generar más calentamiento global?
No olvidemos que la producción agrícola depende de las variables climáticas. Una sequía no sólo puede hacer que el precio de alguna de estas materias primas se altere, sino que la ecuación varíe notablemente. El precio podría caer a valores donde no sería rentable producir, o por el contrario, podría ser tan alto que nadie quisiera producir para la alimentación.
Si el precio del maíz y de la soja sube más aún podrían desplazar cualquier otra producción destinada a la alimentación humana, aumentaría la dependencia de las compañías productoras de agroinsumos, las que obtienen muchos de sus productos a partir de la destilación del petróleo. Como se observa, no es una operación de suma o resta, sino una ecuación compleja.
Además, todavía resulta más económico consumir el petróleo y el gas disponibles. Es un mercado que casi no depende de cuestiones climáticas, aunque sí de la situación geopolítica. Con respecto al efecto neutro que tendría la quema de estos productos (debido a que durante su producción transformaron CO2 en oxígeno), si su cosecha se materializa sobre zonas selváticas es obvio que el resultado global es negativo.
El desarrollo de los biocombustibles no es la solución a la extinción de los recursos fósiles, sino una trampa tendiente a la prolongación de la matriz hidrocarburífera del Siglo XX. Urge, entonces, planificar el cambio de este paradigma basado en el oro negro por otro amigable con el ambiente. El sol, el hidrógeno, el viento, la fusión nuclear, sobre estos recursos debe construirse la próxima matriz.
Fuente: Pablo Ramos. Agencia Periodística del Mercosur (APM)






















